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OM:
¿Por
qué elegiste el canto, ya que tu base fue instrumental?
Creo que naturalmente venimos a este mundo dotados para tal o
cual actividad. Comprendí que mi mejor forma de expresión era
a través del canto donde me sentía más cómodo, más dueño de
mí y donde me movía con mayor libertad.
OM:
¿Qué
personajes te han dado mayor satisfacción en tu carrera?
Todos. Tengo la suerte de poder decidir qué roles representar. Y
los que elijo los siento muy intensamente. Indefectiblemente,
todos tienen algo en común con mi personalidad. Siempre
encuentro un rasgo de su carácter con el cual identificarme. De
otro modo no podría interpretarlos: no sería creíble.
OM:
Sin
embargo, alguno debe ser tu preferido.
Es cierto. Si bien a todos, tanto cómicos como dramáticos,
los amo, hay uno al cual le he puesto mi vida cada vez que me tocó
representarlo: Rigoletto.
OM:
¿Cómo
lo ves?
Como la máxima exaltación del amor filial. Un amor tan
inmenso que lo lleva a la locura y al crimen. Y lo comprendo
tanto porque de esa manera amo a mis hijos.
OM:
¿Cómo
ves el panorama lírico en nuestro país?
Totalmente dejado de lado. No hay de parte de las
autoridades, que deberían ser las encargadas de apoyar, estimular y promover inversiones en cultura e instrucción,
un mínimo gesto de interés. Todo se hace a nivel privado, y
eso, en la mayoría de los casos, reporta un sacrificio económico
que no se recupera y la sensación de estar luchando contra
molinos de viento. A la larga produce hastío y muchos talentos
se frustran o bien deben optar por emigrar. Es una situación
injusta que parte indudablemente de una economía arrasada.
OM:
¿Creés
que se pueda revertir la situación?
Cuando alguien con el poder suficiente comprenda que no sólo
es negocio apoyar una moda, que la cultura es el conocimiento de
la variedad, para que luego, cada individuo, con criterio personal,
no impuesto por discográficas que apuntan sólo al lucro, elija
su estilo propio, tal vez allí, comience a despuntar
una sociedad más elevada, más libre y más equitativa.
OM:
¿Pensás
que a la juventud le atrae el género?
¡Sin duda alguna! Basta con ir a cualquier función de ópera
o concierto y ver la cantidad de jóvenes que asiste. Lo que sucede es que el pueblo no tiene oportunidad
de hacerse oir y los intereses creados no quieren ver y
escuchar los reclamos de los sectores que a ellos no les
convienen. Es más fácil movilizar voluntades en la medida en que
las vas sumiendo en la mediocridad y la desinformación. Analizá
el nivel de lo que se escucha y se ve en los medios y comparalo
con lo que se difundía tres, cuatro o cinco décadas atrás y el
resultado es para horrorizarse. El descenso en la calidad y la
ética fue brutal y hasta diría despiadado.
OM:
Tu
visión no es muy optimista.
Es realista. Y por eso, no hay que dejar de
luchar. Nuestra misión es desarrollar el don que Dios nos
concedió. Eso se lo digo siempre a mis alumnos. No hay que
bajar los brazos. Tenemos la suerte de tener una actividad que
nos abstrae de todo lo frívolo y hueco que nos rodea. La
voluntad todo lo puede. Estudiar y trabajar, sin flaquezas, con
entusiasmo. Las satisfacciones que nos irán deparando los pequeños
logros de cada día serán, al final, nuestra mejor recompensa. |