Enrique Mario Casella (1891-1948)

Meet the Argentine Composers

Still unknown to music lovers, if we are to judge Enrique Casella's work and the importance of his manifold activities as a concert violinist, pianist, violist, choir conductor, orchestra conductor, composer, teacher, writer, he can be considered as one of the most interesting, prolific Argentine composers.

His father was Italo Casella (1862-1936), an Italian violinist and conductor very active in Italy, Brazil, Uruguay, and Argentina. Enrique studied at the Argentine Conservatory under Ferruccio Cattelani and Edmindo Pallemaerts. 

In 1896 he moved to Buenos Aires and in 1907 he traveled to Europe to continue his music studies in Bologna and Brussels. He came back to Buenos Aires in 1911, but in 1913, back in Europe, he studied with Paul Antoine Vidal and Foucher, probably at the Paris Conservatory. In 1914 he was forced to return to Buenos Aires due to the war. That same year he traveled to Tucumán for the first time where he taught at the teachers training School and the national School.

In 1921 he definitely moved to Tucumán where he was appointed Professor at the Fine Arts Academy. Then he founded the Tucumán Music Institute (1922), together with his friend Luis Gianneo; Tucumán Symphony Association, the Tucumán Trio (1923), and the Tucumán Quartet. He conducted the Santa Cecilia Choir and the Symphony Band (1937). He extensively performed as a conductor in concerts and opera in Mendoza, Salta, Buenos Aires, and Tucumán. He also performed abroad in Bolivia, Colombia, Peru, and Chile between 1931and 1932. In Arequipa (Perú) he played European and Argentine music in violin-piano duos with Luis Gianneo. It was frequent to have both Casella and Gianneo exchanging roles as conductor and soloist in some repertory concertos.

Enrique Casella and Manuel Gómez Carrillo were the first Argentinians who gathered folk music material from the North of Argentina. As a teacher, he wrote a collection of 25 solfeges and a violin technique method. His literary work "Lyric Legends" was granted the Sarmiento Society Award in 1936. Some of the texts called the Tryptic -Chasca, El Irupé, El Crespín - were later set to music, between 1937 and 1939. 

Enrique Casella only had the chance to hear part of this important work, as Part I and Part II of the Tryptic were never staged. Only Chasca was successfully premiered in Tucumán in 1939. By that time he composed film music: "Amalia" by L. Moglia Barth, and "The Mendoza Gang" by Mario Soffici.
Several of his works were granted awards: a Strings, horn, piano quintet; "Witchcraft" a tone-poem, and La vidala, an opera. 

Casella died in 1948. As a human being he is remembered as hyperactive, intense, but with a deep inner sensitivity. His warmth was shown in the sound of his violin -a beautiful 18th century instrument built by Italian Domenico Montagnana- and in his intimate works for voice and piano.

Casella's and Gianneo's families lived in the same house, according to what one of his daughters told us. That was a proof of a long lasting friendship.

Regretfully enough his music lost prestige by the generation of foreign musicians who migrated to Tucumán due to World War II. As working in that environment was becoming difficult, Gianneo decided to depart for Buenos Aires in 1942, but Casella wanted to get rid of Buenos Aires foreign influence and take advantage of the peace of mind the province had to offer. Thus both friends parted. 

The fact that Casella's work did not get to be known in Buenos Aires may have been part of the reason why it was later forgotten. His music was hardly performed at the Colón Opera house. Juan  José Castro conducted his Watercolors in 1949, a year after Casella's death. He is thought to have written between 12 and 14 operas, of which he could only see three performed - two in Buenos Aires, none at the Colón Opera House.


According to Mabel Senillosa's information, his music output would add up to several hundred works.
Fifty-three years after his death, however, nobody knows where most manuscripts are. 

According to the scarce material we have analyzed we have discovered two trends in his music: a universal style -Brumas, Piano Étude in F and a Northwestern South American style - Inca Suite and  several operas.There are also some Creole works, like the song
Juierio
.

As his creative personality develops, there seem to be more works based upon South American subjects.
His music was unfairly judged and this was totally unjustified, particularly if we consider the importance of derivations of ethnic music at the threshold of the 21st century. Thus, there should be a renewed interest in what Casella created in the twenties back in Tucumán.

We are most grateful to the Casella family in Buenos Aires and to Celina Lis and Guido Torres in Tucumán for the information they have provided for this article.

Copyright 2000 - Lucio J. Bruno-Videla - Drangosch Group for the Recovery, Dissemination, and  Publishing of the Argentine Musical heritage.    

Original en castellano

Desconocido aún por los melómanos, a juzgar por la obra realizada y la trascendencia de las múltiples actividades de Enrique Casella como concertista de violín, pianista, violista, director sinfónico y coral, compositor, director de ópera, educador, escritor y pedagogo, podríamos considerarlo como uno de los más prolíficos e interesantes compositores argentinos.


Fue hijo del violinista y director italiano Italo Casella (1862-1936), de vasta trayectoria en Italia, Brasil, Uruguay y Argentina. Enrique recibió su formación en el Conservatorio Argentino, bajo la guía de Ferruccio Cattelani y Edmundo Pallemaerts.

En 1896 se radicó en Buenos Aires. En 1907 viajó a Europa para continuar sus estudios musicales en Bologna y Bruselas, regresando a Buenos Aires en 1911. Nuevamente en Europa en 1913 estudió en París con Paul Antoine Vidal y Foucher, muy probablemente en el propio Conservatorio de esa ciudad. El comienzo de la guerra lo obligó a volver a Buenos Aires en 1914. Ese mismo año viajó por primera vez a Tucumán dictando cursos en la Escuela Normal y el Colegio Nacional. En 1918 se radicó en Goya (prov. de Corrientes) fundando un conservatorio.

Se estableció definitivamente en Tucumán en 1921, donde fue nombrado profesor de la Academia de Bellas Artes. Más tarde fundó el Instituto Musical Tucumán (1922) -junto a su amigo Luis Gianneo- la Asociación Sinfónica de Tucumán, el Trío Tucumán (1923) y el Cuarteto Tucumán (1940/42). Fue director del Coro Santa Cecilia y de la Banda de Música (1937).

Actuó incansablemente como director de orquesta en recitales sinfónicos y de ópera en Mendoza, Salta, Buenos Aires y Tucumán. En el extranjero actuó en Bolivia, Colombia, Perú y Chile entre 1931 y 1932. En Arequipa (Perú), junto a Gianneo, actuó a dúo (violín y piano) interpretando música europea, argentina y jazz.

Era frecuente que en un mismo recital, tanto Gianneo como Casella, alternaran la dirección orquestal y la interpretación de la parte solista de violín o de piano en algún concierto de repertorio. Junto a Manuel Gómez Carrillo conformaron los primeros argentinos en recopilar el folklore musical del norte argentino. Como pedagogo, aportó una colección de 25 solfeos y un método de técnica de violín. Su obra literaria “Leyendas Líricas” fue premiada por la Sociedad Sarmiento en 1936. Parte de sus textos en prosa, que luego denominó el "tríptico" -Chasca, El Irupé y El Crespín- fueron puestos en música entre 1937 y 1939.

Enrique Casella pudo apreciar parcialmente esta importante obra. La segunda y tercera parte del tríptico jamás subieron a escena. En cuanto a “Chasca”, se estrenó con éxito en Tucumán en 1939.
Por la misma época, compuso la música de los films “Amalia” de L. Moglia Barth y “La barra mendocina” de Mario Soffici. Otras obras premiadas fueron el Quinteto para arcos, corno y piano, el poema sinfónico “Brujerías” y su drama lírico “La Vidala”.

Casella falleció en 1948. Humanamente se lo recuerda como una personalidad extremadamente activa y vehemente en lo exterior pero con gran sensibilidad interna. Particularmente su calidez se demostraba en el sonido que extraía de su violín -un hermoso instrumento del siglo XVIII construido por el italiano Domenico Montagnana- y en sus íntimas obras para canto y piano.

Su familia y la de Gianneo convivieron en la misma vivienda, como nos ha contado una de sus hijas, en grata amistad que aún hoy mantienen.

Aparentemente -y es de lamentar- durante sus últimos años su música fue desprestigiada por la generación de músicos extranjeros que emigraron a Tucumán a raíz de la Segunda Guerra Mundial. Al dificultarse la labor en aquel medio artístico, Gianneo decidió partir para Buenos Aires en 1942. Por su parte, Casella deseaba prescindir del ambiente extranjerizante de Buenos Aires y prefirió aprovechar la paz espiritual que le proporcionaba la provincia para componer. Entonces ambos amigos se separaron. El hecho de no haberse impuesto su obra en Buenos Aires quizás haya sido la razón del olvido posterior de su obra.

La música de Casella apenas fue interpretada en el Teatro Colón. Juan José Castro dirigió su obra sinfónica Acuarelas en 1949, al año siguiente de su desaparición. Se calcula que Casella escribió entre 12 y 14 óperas, de las cuales pudo ver representadas sólo tres: dos en Buenos Aires y ninguna de éstas en el Teatro Colón.

Se estima -según  información de Mabel Senillosa- que las obras musicales de Casella ascenderían a varios cientos y sin embargo, a 53 años de su muerte nadie conoce el paradero de la mayoría de los manuscritos.

En concordancia con el escaso material analizado, hemos distinguido dos tendencias en su música: una universalista (Brumas, Estudio en Fa para piano, etc.)  y una sudamericana de filiación norteña  (Suite incaica, algunas óperas, etc.). También hay obras criollistas, como la canción Jueirio.

Parecería que a medida que evolucionó su personalidad creadora, aumentaron las obras con motivos americanos. La música de Casella fue juzgada injustamente, lo cual fue totalmente injustificado, especialmente si consideramos la importancia de las derivaciones de la música étnica en los albores del siglo XXI. De ahí que debería haber un renovado interés en lo que Casella ideó y realizó allá en Tucumán en la década del 20.

Nuestro agradecimiento a la familia Casella en Buenos Aires y a Celina Lis y Guido Torres en Tucumán por la información proporcionada para este artículo.

Copyright 2000 - Lucio J. Bruno-Videla - Grupo Drangosch para la Difusión del Patrimonio Musical Argentino.

Author: Lucio Bruno Videla - lbvidela@hotmail.com
Translator: Estela Telerman -
etelerman@fibertel.com.ar 
Visit
the ARGENTMUSICA Website at
http://www.argentmusica.netfirms.com

 

om personal home page     |     om music

© Orlando Moure 1999-2005  |  http://www.ompersonal.com.ar  |   correo: info@ompersonal.com.ar
Queda absolutamente prohibida la reproducción o descarga de contenidos de este curso sin nuestra autorización.